Vistos los centros comerciales así como el casco histórico y algunos lugares más particulares (biblioteca, universidad), decido dar una nueva oportunidad a Viena, la vecina capital autríaca recientemente visitada (hace unos cuatro meses), a ver si las impresiones en su momento ofrecidas (no demasiado positivas) cambian.
Aunque hay la opción de hacer el viaje a través del Danubio en un ferry-catamarán, escojo la opción trenera no sólo por su coste, sino por permitirme también escribir así algunas líneas para Himajina (éstas, concreramente).
Billete de i/v, 11 euros y una hora aproximada de viaje. El tren (el de las 11:50 (sí, uno no ha sido especialmente madrugador), va medio vacío. Y los billetes son comprobados dos veces (revisor eslovaco al inicio, austriaco después).
Veremos como transcurre el día. Al menos, el tiempo es muy, muy diferente al de la última vez.
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