Visita a Montmeló (que tiene calles dedicadas a grandes automovilistas), para visitar a unos amigos y sus crecientes (hay que verlo para creerlo) hijos Pablo y Hugo.

También digna de visita su nueva casa, ¡4 plantas! (no botánicas, sino de altura edificada –con preinstalación de ascensor interno-) y jardín.

La comida muy agradable, y los niños, muy grandes ya para la edad que tienen.. además, el mayor con buenas mandíbulas y tendencias caníbales :)

Me alegra ver como las cosas, al menos, algunas cosas, marchan bien.

loveAnécdota: Uno de los niños se cae golpeándose ligeramente pero, lógicamente, con una posterior sonora llorera, que sólo finaliza cuando es cogido en brazos por su madre. No hay duda que el amor es un excelente analgésico.

Publicar un comentario

  1. Hugo, Hugo...

    I'm so sorry...

    El título estaba bien, luego lo de Bruno, no sé de dónde ha salido (no conozco a ninguno, excepto Torre-bruno).

    Bueno... arreglado ya. Gracias por la advertencia.

    ResponderEliminar

Gracias por tus comentarios, críticas, ideas, sugerencias, inquietudes.
Sin tus aportes, todos himajinamos menos.

Con la tecnología de Blogger.
 
Top