Continuando con las reflexiones, es por todos sabido (y ocasionalmente así lo refleja la prensa) que el máximo deseo de una importante parte de la gente en nuestro país es el de trabajar de funcionario.

Como administraciones no nos faltan (estatales, autonómicas, municipales, y otras) y como entes semipúblicos tampoco, dichas aspiraciones adquieren plausibilidad al existir tantas posibilidades.

Algunos datos (provienentes del link anterior):
  • En España, 2.460.584 ciudadanos trabajan al servicio de las administraciones públicas. De ellos, 1.454.416 son funcionarios. Desde este año se puede opositar a partir de los 16 años.
  • Más de 250.000 personas se presentan este año a las 33.151 plazas de la Oferta de Empleo Público 2007.
  • A cinco de cada 10 empleados les gustaría trabajar para la Administración, según un estudio del Ministerio de Administraciones Públicas.
Pero como el fenómeno es conocido y ya está estudiado, no me referiré más al mismo (al menos, no hoy). Sin embargo, el que creo que no está tan explícitamente expuesto es el fenómeno del trabajo como administrativo. Para una gran parte de la población (minoritaria frente a la que desea ser funcionaria, pero sin duda, muy, muy numerosa), su trabajo ideal es el de estar en una oficina, con unos cuantos compañeros (trabajar sólo es muy aburrido), con un claro horario marcado (el de oficinas y despachos, ¿no?) y con un trabajo del estilo 'comprobar pedidos', 'pasar facturas', atender clientes/proveedores, etc., con su ordenador, su aire acondicionado y su máquina de café. Vamos, un puesto en la empresa de 'Cámara Café'.

Pero al hilo de mi post anterior... ¿qué valor aporta, en si mismo, esas funciones en una empresa? Cuando, de aquí muy poco, las facturas (electrónicas) giradas por 'x' lleguen a 'y' y automáticamente se integren en los programas de contabilidad/control de stock/etc., ¿qué va a ser de la legión de personas que trabajan actualmente haciendo esto?. Advierto que no falta tanto.
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  1. Aporten alguna cosa els directors de les oficines bancàries? I aquests cobren més que els administratius ;)

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  2. Aporten algo els consells d'administració quilomètrics???
    Com encara avui els caps són gent tova, que no sap escriure mails, que no té ganes de fer-ho, que ha de trucar per telefon a un client, que ha de tenir una agenda per a "no vips", que ha de trucar a RRHH per a comunicar les vacances, que ha de trucar a l'agència de viatges de l'empresa per tancar un viatge, que ha trucar a la resta de membres del grup de treball per a fer una reunió perquè alguns fan com ell i no miren els mails, com alguns no saben escriure en català (ni en anglès) la necessitat dels administratius seguirà existint. El que no sé si perfil serà més alt, seran com assistents de gestió, sense arribar a ser secretaris/ies perquè se'ls predisposa més qualificació.
    Per cert, nosaltres tenim una administrativa a càrrec de la base de dades, gestió d'agendes i de trucades i precisament ara veiem que en necessitarem una altra, i el quadre de l'organització és la mateixa que fa dos anys.

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