Realmente no hay nada peor que ver a un limón o una naranja triste. Y especialmente duro debe ser no poder preguntarle al frutil elemento cuál es la causa dicha tristeza (bueno, preguntárselo se puede, pero que te conteste es más difícil).Y si además, la tristeza fuera masiva en limoneros y naranjales, ¡¡ qué tragedia !!.
Por eso, la Generalitat, que está en todo (excepto en cuestiones de infraestructuras y suministros vitales para el país), publica hoy en el DOGC, la "ORDRE AAR/294/2007, de 2 d'agost, per la qual s'aproven les bases reguladores dels ajuts que integren el pla de sanejament de les plantacions citrícoles afectades pel virus de la tristesa, i es convoquen els corresponents a l'any 2007."
Yo pensando que la tristeza la causaba ver los sueldos bajos y las hipotecas altas, el Barça perdiendo ante el Getafe, descubrir que el poco pelo que a uno le va quedando se vuelve además canoso y otras cuestiones similares que no detallo para no pasar de la tristeza a la depresión... ¡ y en realidad la causa de la tristeza es un virus!
¿Por qué el Dr. Norton o el Panda ese no han solucionado este vírico tema antes? Y lo que es peor, ¿por qué la Generalitat sólo da ayudas a eliminar ese virus de naranjas y limones? ¿No nos puede innocular a nosotros la vacuna o el remedio?
Está claro que Naranjito fue un privilegiado. Él sin duda (y su troupe, Limoncito y Clementina, cítricos todos) sí disfrutó de la medicina anti-tristeza (aunque, viendo sus calcetines, dudo que la subvencionara la Generalitat) y así sigue hoy en día, sonriendo cual cítrico ignorante del pesar y tristeza que acecha a nuestro entorno. Si en su momentó se entonó el "Papeles para todos"... hoy debería también proclamarse "Medicinas naranjiles para todos".
com a curiositat
ResponderEliminarhttp://www.directe.cat/puntdemira/la-taronja-feixista
Interessant,
ResponderEliminarIntentaré confirmar-ho.... :) Però gràcies pq realment és curiós.