Desde el año 1954, el último domingo de enero, se celebra en diferentes países del mundo el Día Mundial de la Lepra. El orígen de la efeméride se encuentra en el periodista y filántropo francés Raoul Follereau, quien, en 1953, por motivos profesionales, visitó un leprocomio situado en Costa de Marfil, Africa. Su vivencia le conmovió de tal manera que comenzó a promover diversas movilizaciones y manifestaciones a favor de los enfermos que conoció en su visita. Propuso entonces celebrar el Día Mundial de la Lepra el último domingo de enero, la fecha en la que el Evangelio relata la cura de leprosos (tres domingos después de la Epifanía).

Esta jornada tiene como objeto denunciar la preocupante presencia que esta enfermedad milenaria tiene aún en países de Asia, América Latina y África, y la sensibilización de la sociedad sobre este tema.

A pesar de que existe un tratamiento un tratamiento de cura para la lepra desde el año 1982, aún sigue habiendo obstáculos para hacerlo llegar a tiempo a los afectados. De tal forma, que no siempre se consigue evitar las discapacidades. Esto, unido a las numerosas personas que se les diagnosticó la enfermedad antes de que existiera un tratamiento, se traduce en más de dos millones de discapacitados en todo el mundo.

Este año, el lema es muy acertado: "Mejorar sus condiciones evita la lepra”, ya que la lepra es una enfermedad estrechamente vinculada a la pobreza.

En España, la función divulgadora y sensibilizadora sobre esta enfermedad y la problemática a ella relacionada ha sido principalmente realizada por ANESVAD, una ONG que recientemente alcanzó un notable aunque triste protagonismo por la encarcelación de su máximo responsable por apropiación indebida, generando un debate (¿silenciado?) acerca del buen gobierno y la transparencia de las ONGs.

Reacciones:

Publicar un comentario

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Gracias por tus comentarios, críticas, ideas, sugerencias, inquietudes.
Sin tus aportes, todos himajinamos menos.

(c) Daniel Vidal. Con la tecnología de Blogger.
 
Top